jueves, 24 de septiembre de 2009

CONFIRMACIONES Y VERIFICACIONES DE LA TEORÍA


1. Hechos observados de los que da cuenta la teoría

En general, este capítulo va a evidenciar la teoría utilizando hechos reales y no suposiciones. Es importante mencionar que tiene como propósito mostrar como los distintos procesos mentales (la generalización, la discriminación, el pensamiento conceptual, etc.) están relacionados con lo que es la clasificación. Sabemos que para que se efectúe este requiere de la experiencia (cadena de los hechos), que deben pasar por varios niveles. Además, esto es gracias a la red de conexiones, mediada por los impulsos nerviosos y su posición dentro de esta, que pueden determinar cierta función, en efecto una respuesta correcta.

Cualquier lesión a la corteza causará mayor daño a los procesos mentales en comparación a las cualidades sensoriales específicas, que tienen otras opciones para producirse ya que no dependen enteramente de la corteza. Gracias al funcionamiento sustitutivo, el cual permite que una conexión asuma la responsabilidad de otra que está dañada ya sea por su capacidad de asociación o volver a aprender, es posible obtener el resultado deseado sin que el daño en la corteza interfiera.

En conclusión, un estímulo puede afectar a otros y por lo tanto producir una sensación distinta. También, la respuesta es afectada por el entorno o las condiciones en las que está presente.


2. Las teorías antiguas entendidas como casos especiales

Existen casos particulares que intentaron explicar los fenómenos concretos o cómo percibimos que además aportan a la teoría de Hayek. Entre ellas están las teorías de Berkeley sobre la percepción espacial, la teoría de las emociones de James-Lange, los trabajos de von Helmholtz relacionados con la experiencia y las propuestas de D. Erdmann, R. Dodge, H. Henning y F. Schumann sobre cómo influyen los residuos en las cualidades sensoriales. También contribuye la escuela de la Gestalt, las teorías del inconsciente y la psicología asociativa porque Hayek insiste en que los procesos mentales necesitan recurrir a la experiencia para establecer conexiones correctas y darles un significado.


3. Sugerencias para nuevos experimentos

Es importante que haya nuevos experimentos para que distintos resultados le den más validez a la teoría o la corrijan. Por ejemplo, el estudio de los ciegos y su habilidad para discriminar los olores, las texturas y los sonidos. Además, cómo la experiencia y la práctica contribuyen a la percepción. Los experimentos de Stratton, Ewert y Erismann han aportado sobre los distintos lentes que distorsionan la visión que en efecto afirman la idea de que ciertos estímulos pueden alterar otros estímulos.

Como hemos vista ya anteriormente, la práctica tiene efectos sobre la memoria en relación a cualquier tipo de movimiento. La memoria cumple la función de retener conexiones o relaciones. Esta concepción se aplica a el logro de adquirir nueva serie de movimientos que están ligados unos con otros, además, explica por qué la enfoque tradicional no explica por ejemplo la razón por la que movimientos que sólo se podían realizar mediante un esfuerzo consciente, luego pueden realizarse de manera automática.

Obtener la capacidad de hacer nuevas discriminaciones sensoriales implica hacer algo totalmente nuevo y discriminar entre estímulos antes no habían sido discriminados. Si las cualidades son subjetivas, y se presentan nuevas discriminaciones, también aparece una nueva cualidad. Esto nos lleva a darnos cuenta que para que dichas cualidades sean vistan como una distinta, hasta cierto punto deben estar relacionadas con algunas ya familiares y ser en varios aspectos similares o diferentes. Del mismo modo, podrá ser una cualidad hasta que logre ocupar una posición fija en el orden de las cualidades.

Los comentarios ante este problema, se han visto respaldados por el hecho que el término “discriminación” conlleva al “reconocimiento” de diferencias precisas entre los estímulos por lo que pertenece a lago anterior al desarrollo teórico. A esta idea se le suma también en enfoque que ha sido aceptado, el cual expone que la interpretación de una cualidad sensorial se ve afectada por la práctica. A pesar de todo, todavía se ve este problema como si las diferencias entre las cualidades sensoriales podrían explicarse por medio de las diferencias en la sensibilidad fisiológica de los órganos sensoriales. Hayek (2004, p. 165) aclara mejor este tema diciendo que “una “capacidad” fisiológica que sólo necesita ser “desarrollada” y que al mismo tiempo fija un “límite fisiológico” de la medida en que puede mejorarse la discriminación”.

La discriminación, vista desde el punto de clasificación, no sólo implica aprender a responder de manera distinta a diferentes estímulos, sino también a responder de manera parecida a estímulos que son físicamente diferentes o similares y a responder de distinta manera al mismo estímulo pero en diferentes ambientes o situaciones. Para que la discriminación se lleve a cabo es necesario que distintos estímulos provoquen impulsos en fibras sensoriales. Es esta condición la que se representa como el único “límite fisiológico”, eso significa que distintos impulsos afectan a los mismos órganos receptores de la misma manera que deben producir efectos que son irreconocibles.

Es importante notar, que no razón para no aprender a dar distintas cualidades a impulsos que son causados por estímulos que nos son físicamente idénticos, y que son transmitidos por fibras que pertenecen a una misma cualidad. Esto puede ser contrario, si tomamos en cuenta la teoría de la energía específica de los nervios, la cual hemos explicado en temas anteriores.

Como conclusión general ante esta investigación podemos decir que aprender a distinguir entre estímulos individuales, pero diferentes, significa que vamos a dar a estos estímulos distintos efectos, independientemente de la manera en que éstos difieran objetivamente. Además, hay un único sentido en el que puede el desarrollo de las capacidades preexistentes se debe a la mejora de la discriminación sensorial gracias a la práctica, y esto es que para que la discriminación pueda llevarse a cabo en niveles superiores, debe aparecer primero en distintos procesos de niveles inferiores.

Existen tres principales formas en las que nuevas conexiones a impulsos sensoriales que van hasta los centros nerviosos, pueden tener la apariencia de nuevas cualidades sensoriales:
1. los impulsos que nunca habían producido una sensación distinta pueden llegar a hacerlo.
2. diferentes impulsos que fueron provocados por distintos impulsos físicos, puede tener como finalidad producir una cualidad sensorial distinta.
3. impulsos hechos por la acción de estímulos físicamente idénticos en órganos receptores semejantes en distintos puntos del cuerpo, también pueden obtener distintas cualidades sensoriales.

Ahora debemos averiguar si es posible ser conscientes de impulsos sensoriales concretos, de los que nos habíamos sido antes, o si podemos darles un significado sensoriales que los distinga, diferente a la que tiene aquellos de los que eran previamente indistinguibles. Para poder llevar a cabo la experimentación, debido a tantas dificultades, la tarea sería intentar relacionar a estímulos indiscriminados en un principio, conexiones distintas con otros estímulos sensoriales y estados emocionales.


4. posibilidades de refutación experimental

Para entender mejor la teoría que hemos estado planteando, sería conveniente exponer las principales teorías alternativas, las cuales si se confirman, rechazarías totalmente la nuestra.

-R. Semon, con su concepción del engramma: Una memoria de almacenamiento de impresiones en la célula individual, sea lo que ésta almacene, posee cualidades diferenciadas por medio de las cuales se diferencias distintas cualidades sensoriales. La confirmación de esta teoría, refutaría inmediatamente la nuestra.

-Teoría de la energía específica. Si se demuestra correcta esta teoría, sería otro planteamiento que negaría nuestra teoría, esto es, si se descubriera diferencias en las propiedades físicas que se transmiten por distintas fibras nerviosas, de tal forma que pueda formularse que pertenecen a diferencias en las cualidades sensoriales que fueron producidas por esos impulsos.

-Teoría de la resonancia de Wiss. Esta teoría propone que lo que determina que impulsos semejantes se sujeten es otras fibras distantes es la firmeza de los impulsos en algunas fibras. Ésta negaría la nuestra si se comprobara que esto es posible en los impulsos aferentes.

-Gestalt. Algunos teóricos sugieren que lo que se toma en cuenta no es la posición del conjunto de impulsos la estructura de conexiones, sino la configuración espacial de los mismos, independientemente de las fibras en las que se produzca.

-Otra opción es la opinión que la discriminación sensorial está delimitada por sucesos motores periféricos.

jueves, 17 de septiembre de 2009

CONSCIENCIA Y PENSAMIENTO CONCEPTUAL



1. Procesos mentales conscientes e inconscientes

Cuando nos referimos a la palabra mental, estaremos hablando de ambos hechos conscientes e inconscientes. El propósito de este capítulo es mencionar las características de cada uno y mostrar el comportamiento que efectúan. Por lo tanto, para entender completamente el tema a tratar deben tener en cuenta lo siguiente:
1. Somos capaces de entender que las acciones de los demás son diferentes a las nuestras (ya sea conscientes o inconscientes) ya que dependen sólo de nuestra experiencia.
2. Los hechos conscientes e inconscientes varían de grado o intensidad.
3. Somos capaces de modificar y discriminar intencionalmente las acciones conscientes para crear un nuevo comportamiento.


2. Criterios de consciencia

Ahora es importante distinguir aquellos atributos tiene el comportamiento consciente que lo diferencia de aquellos que parecen ser coordinados intencionalmente pero que la persona no se percata de ellos. Dichos comportamientos inconsciente pueden ser porque la atención de la persona está ocupada en otra cosa o porque sea totalmente inconsciente por algunos estados sinambúlicos o trances hipnóticos. Parece que existen diferencias a primera viste entre los comportamientos conscientes y los inconscientes y esos son:
a) que la persona será capaz de “dar cuenta” de lo que ha hecho o está haciendo.
b) será capaz de tener en cuenta durante sus acciones otras simultáneas que son también conscientes.
c) estará guiada no sólo por sus percepciones actuales, sino además por imágenes y la reproducir de circunstancias que traiga a la memoria la situación existente.

Alguien consciente se puede comunicar con las demás personas, a través de símbolos o acciones, lo que ha o está haciendo ya que trabaja con la memoria. Esta da la oportunidad de recordar y reconocer el significado de experiencias pasadas comparándolas con la experiencia presente. El estar consciente también incluye tener en cuenta a la vez otras experiencias, percepciones e imágenes. La comunicación permite clasificar y ordenar estas experiencias. En conclusión, toda acción consciente es capaz de percatar otros procesos conscientes creando una unidad o conexión entre todos estos. Además, un proceso consciente reciente queda guardado en el subconsciente para regresar en algún momento.

Por el contrario, una acción inconsciente se manifiesta ya sea por la insuficiencia de atención que tiene la persona o está en un estado de sonámbulo. Sin embargo, las partes del inconsciente trabajan independientemente de otros. Esto quiere decir que no necesitan de otros procesos inconscientes para llevar a cabo su labor.


3. La estructura espacio-temporal común

La característica principal de los hechos conscientes es que constan de un orden espacio-temporal que se considera el nivel superior en cuanto al orden jerárquico. Esto quiere decir que lo sensorial y las imágenes clasifican todos los hechos conscientes y en efecto estableciendo relaciones con otros hechos conscientes. Incluso, permiten la consistencia del yo porque mantiene una conexión entre las imágenes pasadas y las del presente. Recordemos que una imagen consciente nos incluye detalles ya que sólo muestra contornos.


4. La atención

La atención es un fenómeno que está tan estrechamente relacionado con la consciencia que debe verse como algo más que un estado de vigilia. La vigilia que le damos a todos los sucesos que “les damos nuestra atención” son diferentes a aquellos de los que sólo somos conscientes, al igual que éstos son distintos de las experiencias conscientes.

Las experiencias de las hemos estado hablando son importantes debido a que son más discriminadas y son percibidas con mayor detalle de otras que también notamos, además, que estamos más preparados para responder de manera adecuada cuando aparecen. Asimismo, la atención está siempre dirigida a una clase especial de acontecimientos de los que estamos pendientes de tal manera que nos percatamos más cuándo ocurren, también es característica de la misma que tenga efectos en aquellos acontecimientos sólo cuando éstos son esperados o anticipados.

Estas características de la atención de adaptan fácilmente a la explicación del “proceso de percepción”. Los sucesos u objetos que cuando aparecen aluden las percepciones o imágenes que notamos, automáticamente formarán parte de nuestra experiencia. Por lo tanto, el séquito fisiológico que le corresponde aparecerá en un estado excitativo y eso hará más fácil la evaluación de cualquier estímulo que ocurra. Esta excitación producida por un estímulo entrará más, por lo que la red de conexiones que determinan su posición estará más activada de tal manera que el impulso sensorial será discriminado completamente.

De igual forma, cuando el séquito de ciertos impulsos, grupos de impulsos, o partes del séquito, se active mejor porque los nuevos impulsos estén sostenidos por una corriente anticipatorio de impulsos que van en la misma dirección, nos lleva a que estos impulsos se evalúen completamente. Además, las sensaciones adecuadas serán más intensas y distintas que otras. Esta “excitación anticipatoria” en algunos impulsos sensoriales quiere decir que los discriminaremos absolutamente en relación a ciertas respuestas que el organismo está dispuesto en dicho momento.

La idea de “tendencia” es la manifestación más general del problema que la atención, es un aspecto único. Desde este punto, es importante notar que algo semejante a la atención puede verse también en un nivel semiconsciente o subconsciente. Por ejemplo:
Un hombre puede estar interesado en cierta mujer, y aunque no esté prestando atención a lo que sucede en ese momento, cuando ella se presente, tomará toda su atención simplemente por el hecho que la mente de él ya estaba predispuesta al hecho.


5. Las funciones de la consciencia

El concepto de atención nos sirve muchísimos para entender la consciencia ya que en ambos el carácter del estímulo o el lugar del impulso en la red de conexiones lo que determinará si se convertirá el algo consciente o si llamará nuestra atención. El estado excitatorio pre-existente de los centros superiores es el que evaluará los impulsos para decidir si será de la atención o la consciencia. De la tendencia dependerá cómo se evalúe un estímulo, si será percibido de manera consciente y la respuesta que se de al mismo.

6. Concreto y abstracto

Las cualidades que experimentamos de manera consciente deben estar relacionadas unas con otras, la relación que determina dichas cualidades no son conscientes. Estas relaciones lo que determinarán es como muchas experiencias conscientes se afectarán unas a otras, sin embargo, están presentes en la consciencia sólo de manera implícita. Estas relaciones se nos presentan como los únicos datos de la consciencia. Esto se puede ver cuando se afirma que la experiencia sensorial se enlaza con los “fenómenos concretos”, en cambio los procesos mentales superiores originan las “abstracciones” de los datos inmediatos.

La diferencia entre concreto y abstracto de los conceptos puede dar lugar a confusiones en varios aspectos. Esta muy relacionada con la creencia que se tenía antes que las cualidades sensoriales componen una reproducción casi exacta de las características de los objetos del exterior y también con la “teoría del mosaico de la percepción” que toma los hechos mentales como formados a partir de elementos sensoriales fijos.

Debemos tomar la clasificación sensorial como un acto de clasificación desde el punto de vista que concebimos las características que tienen los objetos en común con otros. Además como una interpretación de la ubicación de cierto objeto entre varias clases de objetos. Esto significa además, que un acontecimiento que nunca ha pasado antes y que da impulsos por primera vez a los centros superiores, nunca podría tomarse como percepción.

Los que percibimos del mundo externo nunca son todas las características de determinado objeto sino sólo “aspectos” que relacionamos con otros. Una percepción sensorial “abstracta” es cuando podamos comparar las propiedades percibidas de un objeto con sus características físicas. El concepto que existe un mundo físico distinto al fenoménico se basa en que el físico posee propiedades que no podemos percibir inmediatamente.

Hayek (2005, p.246) dice que los “datos inmediatos a la consciencia son abstractos (..) en el sentido de que siempre reflejarán algunas de las propiedades genéricas que puede adscribirse al objeto percibido”. En las percepciones actuales nos fijamos poco en la naturaleza parcial o incompleta esto se debe a que cuando está presente la consciencia nosotros podemos suplementarla prestándole atención a características particulares; esto constituye una de las diferencias principales entre las “percepciones presentes” y las “imágenes de la memoria”.

7. Pensamiento conceptual

La mente consciente tiene la posibilidad de conocer el mundo externo sólo en términos de clase que la experiencia ha creado además, toda su experiencia debe referirse siempre a los elementos de dichas clases. Estos datos suministrarán el fundamento para una revisión de la clasificación desde donde inicia. La experiencia que viene luego, mostrará que muchas situaciones que nuestros sentidos ven iguales a otras, deben ser tomadas como diferentes. La mente lleva a cabo un proceso de reclasificación sobre las primeras experiencias sensoriales, las cuales no tiene como objeto los estímulos originales sino los elementos de las clases que se formaron de los mecanismos sensoriales preconscientes.

En conclusión, todo es abstracto porque nunca podemos ver el mundo exterior completamente, todo lo vemos en partes según nuestro sistema y como cada sistema es diferente nunca todos lo vamos a poner iguales. Además, todo esta influido por las experiencia pasadas y de igual manera, éstas varían en cada persona.

sábado, 12 de septiembre de 2009

LA ESTRUCTURA DEL ORDEN MENTAL


1. Experiencia pre-sensorial o eslabonamientos

Ya que en temas anteriores hemos explicado el principio por el que un conjunto de impulsos neuronales puede llegar a organizarse se manera semejante al orden de cualidades mentales, ahora es necesario hacer un esbozo del proceso por el que sucede este orden y el carácter general del mismo.

El argumento sobre la formación del orden mental es esquemático ya que lo que intentaremos es hacer una guía general de una posible vía en la que sea posible que se construya dicho orden. Además, debemos ignorar la diferencia entre la parte de este proceso que se da en el desarrollo del individuo y la que se da en la especie. Aún se conoce muy poco sobre qué parte del orden mental de una persona está determinada por herencia y cuál por medio ambiente (o experiencia). Lo importante para nuestro fin, es que al parecer el principio que determina la formación del orden mental trabaja tanto en el proceso ontogenético como en el filogenético.

Para comenzar la siguiente exposición sistemática, es necesario partir como si al principio de la vida de una persona, la estructura del SNC ya estuviera del todo terminada antes de que se haya establecido alguna conexión entre neuronas debido a la aparición a la vez de estímulos. Esto significa que vamos a pasar por alto la probabilidad de la transmisión de conexiones, por medio de herencia, en los centros nerviosos superiores que componen adaptaciones al medio, y que ocurre en gran parte en el tiempo en que se desarrolla las especies, como si se diera en una persona en particular. Es importante entender que este supuesto no puede ser aplicado a las conexiones existentes en los niveles bajos, los cuales constituyen una parte fundamental en el proceso de clasificación.

En un sistema como este, un impulso aferente, que es la primera vez que llega a centro superiores, no puede poseer conexiones con otros impulsos aún, por lo que ocupará determinada posición en el orden de tales impulsos o podría tener un significado funcional diferente. Debido a que con cada aparición de una combinación de impulsos cooperará con la formación de una red de conexiones, cada neurona va a ganar un lugar más definido en el sistema de tales conexiones y a la vez, un significado funcional diferente que lo distinguirá de otros impulsos.

Además, podría decirse que las diferencias cualitativas que se formarán entre le significado de los distintos impulsos están creada por la experiencia. Debido a que los impulsos entre los que se crean las primeras conexiones no tendrán un lugar en el orden de cualidades sensoriales, o sea que aún no representarán un hecho mental, sino más bien psicológico, porque no posee ninguna de las características que le dan un lugar en el orden mental o cualitativo. Esto nos lleva a que el término experiencia en esta caso es algo ambiguo, porque propone la aparición de cualidades sensoriales, pero para el fenómeno que nos interesa, es un tipo de experiencia presensorial que únicamente crea el aparato que hace posible las diferencias cualitativas. Para evitar equivocaciones, es necesario utilizar el término “eslabonamiento”, el cual es un término más neutral para explicar la formación de nuevas conexiones debido a la aparición de varios impulsos aferentes a la vez.

Para Hayek (2004, p. 190), entenderemos como eslabonamiento “al efecto más general y duradero que pueden imprimir los grupos de estímulos sobre la organización del sistema nervioso central”. Esto incluye un efecto fisiológico de los sucesos externos a dicha organización, pero no esto no implica que cuando esos sucesos ocurran, ya tengan un significado que los diferencie. Los hechos que hacen estos eslabonamientos no necesariamente deben ser mentales o sensoriales. Además, esto hechos no necesitan tener un lugar similar en el orden mental que los haga hechos mentales en un sentido más amplio.

En algunos puntos, tal vez el término eslabonamiento no sea el más correcto, por lo que “impresión” también podría ser utilizado en este mismo sentido técnico. Sin embargo, debido a que tiene un significado que se entiende más como experiencia mental, es mejor evitarlo. Por lo tanto, lo mejor sería encontrar un término que haga énfasis en el hecho que toda experiencia, que pueda luego tener lugar en la memoria, debe siempre consistir en crear conexiones entre varios hechos fisiológicos. Como toda memoria se fundamenta en eslabonamiento de dos o más hechos, es mejor describir el efecto que produce la misma, utilizando el mismo término que se refiere a la creación de los eslabones.

Ahora bien, es necesario resaltar que toda experiencia lleva a la formación de conexiones entre sucesos fisiológicos que representan a los estímulos y que la memoria se basa en dichas conexiones, ya que existe otra idea que aún tiene gran influencia, la cual puede identificarse con la teoría de la memoria como “almacenamiento”, esta idea expone que con cada experiencia llega a la mente alguna entidad mental que simboliza las sensaciones e imágenes, y se queda ahí hasta que surge de nuevo en el momento correcto.

Según la teoría que hemos desarrollado hasta ahora, propone que antes existen eslabonamiento entre impulso que no pueden ser tomados como miembros de un grupo cualitativo en especial. Inclusive, luego de que se han formado sistemas de conexiones simples, este sistema se transformará constantemente por nuevos eslabonamientos. Un efecto importante de la relación entre eslabonamiento fisiológico y la experiencia sensorial es que en cada experiencia sensorial están contenidas ciertas relaciones hechas por eslabonamientos previos que nunca han sido elementos de la experiencia sensorial, además, que el orden de las cualidades sensoriales puede ser modificado por nuevos eslabonamientos entre impulsos que tal vez no lleven experiencia sensorial.


2. La formación gradual de un mapa que reproduce las relaciones entre clases de hechos y el entorno

Las conexiones establecidas por eslabonamientos sólo van a representar parte de las asociaciones anteriores entre ciertos estímulos. Por eso, no se considera un orden confiable ya que los órganos receptores, o donde se manifiestan los impulsos nerviosos de los estímulos, no pueden seleccionar entre estímulos físicamente similares. También, la clase de estímulos y cuándo aparecen depende solamente del entorno en que se encuentra el organismo. Por lo tanto, no se refiere a todo el mundo externo. Además, el exterior se relaciona con el interior o el sistema nervioso central para que funcionen los niveles superiores. Estos niveles pueden facilitar o impedir la creación de conexiones, causando un desvío que no permite reconocer correctamente las relaciones entre impulsos. Lamentablemente estos errores son adquiridos por los niveles inferiores, afectando su desempeño. Principalmente, de modo que el organismo adquiere nuevas experiencias, el sistema nervioso central es obligado a reorganizar o modificar constantemente su pensamiento u orden mental.

Todas las conexiones entre hechos del mundo externo causados por eslabonamientos forman un mapa que está continuamente cambiando y por eso no existen mapas idénticos. Cada mapa en cierta región puede entender a otro, claro que para cada uno tiene un significado distinto. El propósito del mapa es topológico. O sea que va a indicar el camino donde se transmite el impulso al hacer un movimiento.

El autor señala que dentro del mapa general se encuentran sub-sistemas que trabajan independientemente. Los niveles superiores se encargan de clasificar detalladamente los impulsos gracias a que hay una experiencia de por medio, a diferencia de los niveles inferiores donde hace falta la experiencia consciente. En conclusión, los procesos mentales dependerán de la ordenación entre el estímulo y la respuesta o el comportamiento que se efectúa.


3. El mapa y el modelo


A medida que cada conexión produce impulsos, estas van ascendiendo a niveles superiores. Además, se afectan los unos a los otros al modificar y controlar el comportamiento, siempre utilizando una imagen del entorno. Al ascender, el impulso origina ramificaciones que pueden reforzar o inhibir otros impulsos. Esto quiere decir que los estímulos pasados tienen mucho más valor dentro del sistema nervioso ya que la cadena de impulsos que han creado de ellos depende la respuesta. Por lo tanto, la llegada de estímulos nuevos no tienen tanta importancia y sólo se van acumulando para el control de futuras respuestas.

El proceso de clasificación es esencial ya que en niveles superiores, las funciones se vuelven menos específicas lo cual permite lugar para varios estímulos y sus respuestas. Señalemos que éste debe modificarse siempre que entran nuevos impulsos y al estar consciente del entorno que rodea al organismo.

Para entender la relación entre los impulsos y el entorno en que vive el organismo, existen dos tipos de memoria:
1. Cuando ocurre un cambio casi permanente a las conexiones que indican los caminos para las cadenas de impulsos.
2. Los estímulos que fueron recibidos recientemente activan los impulsos.

La diferencia entre mapa y modelo es que el mapa sólo clasifica utilizando el significado que le ha dado a cierto estímulo, o sea el pasado del organismo. Además, se activa al presentarse un nuevo estímulo. En cambio, el modelo representa el entorno que rodea al organismo ahora, en el momento y por lo tanto emerge en cualquier momento ante impulsos activos.

En conclusión, el mapa es una estructura semipermanente que evalúa los impulsos y emite las respuestas a cualquier impulso nuevo. El deber de los impulsos sensoriales es el de reproducir el entorno a cada rato para mantenerlo actualizado y para que pueda responder en general.


4. Procesos asociativos

La configuración de los impulsos nervioso que queda registrada en las estructuras de las fibras conectadas están siempre en constante configuración. La representación que produce un impulso de las diferentes partes del entorno obtendrá su significación del hecho de que suelen evocar otros impulsos.

La cadena de procesos asociativos, tendrán su punto de partida en cada impulso que representa un acontecimiento del entorno, en esta cadenas los impulsos adicionales que se produzcan significarán acontecimientos que antes han quedado para la persona conectados con por los que están representados por los impulsos que producen. Por lo tanto, esta configuración dentro de las estructuras de las conexiones trabajará como orientación ya que simbolizará el estado actual del entorno y los cambios que en este podrían producirse. Es importante notar que lo que dará valor sensorial a uno o varios grupos de elementos es su representación continua de los diversos efectos potenciales que han dado.

No debemos caer en la creencia que los impulsos particulares tienen cualidades mentales individuales o entender los procesos asociativos como cadenas simples donde los elementos fisiológicos pertenecen a unidades mentales, ya que los elementos fisiológicos deben su cualidad mental a su capacidad de producir nuevos impulsos, y lo que provoca la serie de distintas cualidades mentales es el mismo proceso que le que determina el orden de los impulsos en las cualidades mentales. En conclusión, la asociación no produce la aparición de nuevas cualidades mentales ni actúa en ellas, sino que es el factor que las determina.

La secuencia de imágenes mentales es el resultado de la interacción de las múltiples corrientes de impulsos, y cada cualidad mental nueva que surge será el efecto de aquellos impulsos fisiológicos que han contribuido a la evaluación de los primeros y de aquellos que han recibido suficiente apoyo para formar su propio séquito. Es importante reconocer que para que un impulso sea capaz de producir su propio séquito requiere totalmente del apoyo de otros impulsos que sus seguimientos coincidan con los de él sin embargo, aquellos que no tenga el apoyo suficiente formarán alguna influencia sobre el siguiente curso de los procesos sucesivos.

Cuando pensamos sobre la aparición de imágenes sucesivas en la consciencia, lo primero se nos viene a la mente es “asociaciones”, esto significa que lo que nos recordarán las imágenes siguientes debido a un suceso consciente dependerá no sólo de dicho suceso sino también a todo lo relacionado con él. Las distintas asociaciones asignadas a impulsos individuales y más aún a grupo de impulsos simultáneos, no sólo serán afines sino también serán conflictivos. Además, no todas las representaciones de los elementos que formarán parte de los séquitos serán capaces de una realización paralela o llevarán a cabo un esquema significativo.

A partir de cada elemento de la estructura de fibras enlazadas pueden pasar los impulsos a distintas direcciones, la corriente inicial de dichos impulsos sólo se difundirá y se esfumará si la unión de los séquitos de muchos impulsos no hubieran seleccionado determinados recorridos potenciales donde se podrá propagar. Este recorrido está inducido debido a que, donde se reúnen los séquitos de distintas representaciones de diferentes partes del entorno, los impulsos se dan fuerza los unos a los otros agrupándose de tal manera que evocan secuencias de representaciones, que antes hubieran quedado como “potenciales”.

Debido a esto, la representación del entorno, generalmente se adelantará a la situación actual. Dicha representación será corregida y verificada por señales sensoriales entrantes que registran el desarrollo del entorno actual. De igual modo, los impulsos entrantes serán verificados bajo las expectativas de los ya existentes. Además estas representaciones del entorno también serán para interpretar los cambios que se esperan en él.

La representación de la situación actual no está sola, también están las consecuencias a que puede llevar. Además, aún en un nivel pre-consciente, el organismo debe vivir en el presente y en las expectativas. De igual modo, las reacción a un estímulo generalmente contiene el adelanto de lo que se espera de él.

Estas representaciones de las consecuencias que se esperan de los hechos, lo que debemos saber que forman parte de los “procesos simbólicos”, que es lo que la psicología fisiológica ha llegado ha demandar para explicar las respuestas adaptativas y los retrasos entre el estímulo y la respuesta, incluso en aquellos lugares donde creemos que no hay consciencia de las respuesta hasta dichos estímulos.


5. Comportamiento mecánico e intencional

Por medio de la palabra mecánico se pueden describir los principios por los que se determina la transmisión impulsos en el SNC. Sin embargo, el resultado de la interacción de estas transmisiones, presentarán características son muy diferentes a las que suele asociarse con este término. Es por eso que es necesario enumerar claramente los puntos en el que el proceso de clasificación trabajará de una forma distinta a la que suele entenderse como una actuación mecánica.

Cuando escuchamos la palabra mecanismo o proceso mecánico lo entendemos como un grupo de partes móviles que poseen una estructura constante que determina sus operaciones de tal forma que siempre respondan de la misma manera ante una influencia externa y que tengo un limitado número de operaciones. Este mecanismo o proceso mecánico no puede adaptarse intencionalmente para producir distintos resultados antes las mismas situaciones externas, asimismo puede decirse que es pasivo en el sentido que sus operaciones dependerán de las circunstancias externas.

Tomando en cuenta todos estos aspectos, la actividad de un sistema organizado mostrará características opuestas a las ya mencionadas, ya que como resultado de su propia actividad, cambiará constantemente su estructura y cambiará la variedad de operaciones que puede llevar a cabo, es más, puede que no responda de igual manera a las mismas condiciones externas. De esto modo, adquirirá la experiencia, o sea la capacidad de de realizar acciones totalmente nuevas. Igualmente, será activo en el sentido de que tanto los acontecimientos pasados como las circunstancias externas determinarán el carácter de su actividad.

Es toda la historia del organismo la que determina su acción, sin embargo, serán los factores que no estuvieron presentes antes, quienes determinarán que una respuesta a una combinación de estímulos no sea la misma en dos ocasiones. Es la aparición de estas nuevas acciones por lo que podemos decir que los impulsos motores individuales que emiten los centros superiores no son para movimientos particulares, sino para clases o categorías de acciones.

El comportamiento intencional del organismo consiste de un “modelo” del entorno que fue formado por el patrón de impulsos del sistema nervioso. Esto significa que el comportamiento será guiado por las muestras de las consecuencias que se esperan como resultado de diferentes clases de comportamientos. El orden en el que funcionara este “resultado deseable” dependerá del estado actual o del estado de maneja el apetito o la urgencia. Además, este resultado será elegido entre los muchos resultados posibles. Esta representación de algunos resultados posibles, significan tan sólo el primer paso hacia el “comportamiento inicial”, debido a que la determinación de una acción intencional implica también el proceso de selección entre los distintos cursos de acción que pueden satisfacer la urgencia inicial.


6. La relación modelo-objeto

La construcción de un modelo de relación modelo-objeto deberá ser concebido en términos totalmente físicos, o sea se construirá en base a elementos en los cuales sus propiedades se definen en términos de relaciones explícitas con otros del sistema, además que no posean propiedades sensoriales en absoluto. El propósito de introducir esta concepción de modelo es para demostrar cómo la misma mente humana puede ser percibida como un modelo de microcosmos, o sea en qué sentido es posible que las partes del macrocosmos puedan formarse un microcosmos que representen ciertas características del macrocosmos y con esto hacer aceptable la posibilidad de que la subestructura de la que forma parte cumpla la función de supervivencia.

Para esto, vamos a tomar en cuenta un sistema que se basa en él mismo, que consiste en una nube de partículas que se diferencian unas de otras por los efectos que tendrán sobre ellas mismas y las demás. De tal manera que las partículas de una misma clase que bajo cualquier circunstancia podrían ser sustituidas por otras sin variar el rumbo de los acontecimientos.

Es importante ahora, que para visualizar el orden de nuestro universo, imaginemos las partículas individuales con una característica especial como colores distintos que identifique a qué clase pertenecen. Entre las propiedades que deberán diferenciarlas está la capacidad que tiene unas para relacionarse con otras en estructuras más o menos estables que luego mostrarán sus propiedades con otras estructuras. Al hablar de la estabilidad de dichas estructuras nos referimos a la capacidad de persistir ante la acción de su entorno, mientras más compleja sea la estructura mayor será el número de influencias externas que podrán destruirla pero también mayor las circunstancias que ayuden a su perseverancia. Asimismo, la capacidad de persistir de cualquier estructura no sólo dependerá de su capacidad de respuesta ante influencias dañinas, sino también si posee tal capacidad para tener una “memoria” sobre las conexiones entre los acontecimientos y sus respuestas, de modo que pueda “aprender” sobre la respuesta que debe dar cuando se presenten las señales previas al acontecimiento; esto hará que las estructuras complejas tengan un arma más de estabilidad. A dicha estructura interna, que reproduce las conexiones entre los acontecimientos es lo que llamamos modelo.

Es el proceso de clasificación múltiple el que construye el modelo. Lo que antes llamábamos mapa, suministra los elementos genéricos de los cuales se comienza a construir los modelos de situaciones concretas. Realmente, el término mapa que sugiere una forma de imagen esquemática del entorno, es totalmente ambiguo. Lo que el aparato de clasificación da como resultado es un inventario del tipo de cosas que forman el mundo.

jueves, 3 de septiembre de 2009

SENSACIÓN Y COMPORTAMIENTO


1. La sensación y el organismo

Anteriormente nos hemos enfocado en describir cómo un sistema autónomo es capaz de clasificar ciertos impulsos provocados por estímulos exteriores. Ahora, profundizaremos sobre cómo trabajan en equipo los impulsos sensoriales para que funcione el sistema nervioso central. También, cómo estos impulsos afectan el comportamiento voluntario y la discriminación sensorial. Para ello debemos tomar en cuenta que existe un orden jerárquico, las conexiones pueden ser heredadas o creadas por el ser.


2. La evolución y el orden jerárquico del sistema nervioso central


El organismo tiene la capacidad de adaptarse ya que por medio del aprendizaje puede responder a distintos estímulos, discriminarlos e incluso manejarlos cuando se presenta un cambio con el fin de sobrevivir. Recordemos que necesita una combinación de varios estímulos para obtener una respuesta o comportamiento específico y simple. Además, biológicamente su intención es conservar la homeostasis o el equilibrio para así mantener la continuación de su especie.

Coordinadamente, los estímulos mandan señales que ascienden todos los niveles para llevar a cabo un movimiento ya sea simple o complejo. Conforme vaya evolucionando el organismo, las conexiones entre estímulos se van haciendo más específicas, otras se modifican y otras causan mayor efecto en cuanto a las respuestas complejas.


3. Del reflejo específico a la valoración generalizada

Como ya hemos mencionado, se requieren varias conexiones entre estímulos y el proceso de clasificación para que haya una respuesta voluntaria o consciente. Por ejemplo, la generalización es la clasificación más sencilla ya que un estímulo puede causar que otros estímulos similares desarrollen su misma respuesta. Por otro lado, una clasificación compleja ocurre cuando una respuesta necesita de otras respuestas para tener un resultado. También, existen la discriminación sencilla que toma lugar en los niveles inferiores y a medida que las conexiones van ascendiendo, ocurre una discriminación compleja.


4. Propiocepción de las respuestas de nivel inferior

Los impulsos y sus respuestas afecten no sólo la mente del organismo pero también el cuerpo y su movimiento. Estos actúan de manera asociativa porque una respuesta tiene la capacidad de motivar a los estímulos a responder similarmente y sin necesidad de examinarla. Por eso, se dice que el comportamiento es ambas causa y efecto ya que las acciones son afectadas por lo externo (lo que rodea al organismo) e interno (centros).

Los centros superiores son los jefes o los que dirigen. Ellos sólo intervienen con los inferiores cuando estos desconocen si lo que van a hacer es lo correcto ya que se enfrentan a una nueva experiencia. A medida que les enseñan, los niveles más bajos repiten hasta un punto en que pueden automáticamente llevar a cabo la respuesta y esto evidencia como el cuerpo logra adaptarse gracias a las posibles modificaciones.


5. Actitudes y movimientos ligados a la percepción


Las respuestas que están totalmente relacionadas con la percepción y que hasta podríamos definirlas como parte de esta percepción son el primer conjunto de respuestas motoras a los estímulos sensoriales que debemos enfocarnos detalladamente.

Los información sobre el funcionamientos (informes propioceptivos) las actitudes y movimientos del cuerpo conducidos a hacer más fácil la percepción, funciona constantemente como una clase de trasfondo totalmente necesario para la correcta evaluación del estímulo.

Investigaciones demuestran que la conexión entre la sensación y el movimiento es incluso más estrecha de lo que creíamos, y prácticamente todos los impulsos sensoriales se valoran de las actividades musculares simultáneas a las que se adaptan. El político demócrata cristiano alemán, Weizäcker, nos habla de un completo “entrelazado” entre la sensación y el movimiento.

El acto de estirar el brazo para alcanzar un objeto nos dice que los impulsos propioceptivos obtienen su significado de los exteroceptivos a los que están asociados, y viceversa. Todo caso sensorial significa que distintos movimientos tendrán ciertos efectos, y que todos los impulsos exteroceptivos y propioceptivos forman donde se basa el impulso individual. Además, todo impulsos sensorial, tiene la capacidad de producir distintas sensaciones y esta sensación que producirá depende de qué otros impulsos se den al mismo tiempo.


6. Pautas de respuestas motoras


Consideraremos ahora, la forma en que se combinan los impulsos motores para producir patrones complejos de comportamiento que consisten en movimientos paralelos y continuos. Estos patrones pueden ser insinuados como grupos por algunas señales que vienen de centros superiores. Algunos impulsos centrales pueden ser suficientes para aludir haces de impulsos motores que llevan a cabo patrones complejos del comportamiento. Esto puede ser determinado por la relación de los impulsos motores sensoriales en los niveles más inferiores.

Sin embargo, estos patrones no deben ser considerados como algo fijo, sino en constante cambio. La señal motora que es enviada por los niveles superiores no significa la realización de un movimiento en particular, sino de cada uno de los patrones de una clase de modelos de ese tipo. Este tipo de patrones involucra la combinación de varios movimientos que producirán un resultado en particular.

En los centros superiores se irán creando cada vez más y más conexiones, entre clase de estímulos y clases y respuestas, entres clase de clase de estímulos y clases de clases de respuestas, así sucesivamente. Esto nos lleva a decir que la orden que da el centro superior como respuesta a cierto situación, puede ser de lo que llamamos “directiva” general para una acción de cierta clase.

La forma en que los modelos de comportamientos puede adaptarse a las situaciones sensoriales va a variar dependiendo de la activad que desarrolla la actividad de control. Sería erróneo concebir la selección de cierto modelo de comportamiento en el ámbito de clases de de modelos correctos para el resultado que se desea como un acto único. El modelo de comportamiento no está determinado antes de que se realice algún movimiento, sino durante él, de tal manera que se puedan realizar ajustes necesarios.

Relacionado con estos ajustes está la interacción entre los impulsos exteroceptivos y porpioceptivos, además la “retroalimentación”. Primero, representamos el entorno, el objeto que queremos conseguir de él, esto lleva a un movimiento orientado a la obtención de dicho objeto. Sin embargo, en un principio este movimiento no será del todo exitoso. Los informes sensoriales, comparan lo que está sucediendo y las expectativas, de tal manera que ambas actuarán como estímulo para indicar las correcciones que se deben hacer. En cada etapa del movimiento, se hará una evaluación sobre los resultados que se deseaban y los que se han logrado, y esto llevará a realizar correcciones necesarias. Es necesario aclarar que la intervención de los centros superiores es necesaria sólo para dar órdenes generales sobre la ejecución, pero son los centros inferiores quienes realizan los ajustes y la ejecución.


7. Necesidades biogénicas y pulsiones

Es necesario ahora, ya no hacer énfasis sobre por qué el organismo se comporta diferente en distintos entorno, sino en por qué en distintos momentos, el organismo se comporta diferente en las mismas condiciones ambientales. El problema de las funciones intencionales internas del organismo, es similar al del comportamiento del organismo respecto al ambiente que lo rodea, sin embargo, se diferencian porque éste último incluye también por qué los estímulos internos puede dar como resultado que el organismo responda diferente al mismo conjunto de estímulos externos.

Lo que ahora nos interesa es lo que las actitudes, respecto a estados fisiológicos como el hable, sueño, sed, etc. representan para las respuestas que el organismo dará ante su propio entorno. Estas necesidades fisiológicas están relacionadas con otras actitudes como el miedo, enojo, etc. los problemas que dan estas emociones son similares a los planteados por las necesidades. Por ejemplo, sería difícil decidir si la pulsión del miedo provocada por una impresión sensorial es una necesidad o una emoción. Tanto las necesidades como las emociones no implican solamente la disposición del organismo a ciertas clases de acciones, sino a una predisposición especial para cierta clase de estímulos. Como resultado del deseo de mantenerse en equilibrio, el organismo puede estimar o rechazar ciertos estímulos. Sería un error trata como separados el aspecto sensorial y el motor, ya que están conectados ya que el organismo debe estar dispuesto para responder de una manera especial a cada uno de los estímulos de una clase.


8. Las emociones y la teoría de James-Lange

Las emociones constan de facilidades para un tipo de acciones que no son impuestas por una modificación en el estado del organismo, sino por respuestas adecuadas a múltiples condiciones ambientales. La felicidad, el miedo, enojo, tristeza, etc. son actitudes relacionadas con el entornotes y hacia los integrantes de la misma especie que puede ser evocador generalmente por un gran número de diferentes clases de estímulos. Esto significa que varios estímulos externaos y las condiciones del organismo, pueden surgir entre varios modelos de actitudes que durante su duración influirán en la percepción y la respuesta a los acontecimientos externos.

La aparición de una nueva experiencia sensorial puede modificar el resultado de cierta situación sensorial. De tal manera que, podemos definir las emociones como “cualidades afectivas” similares a las cualidades sensoriales, y que a la vez forman parte del mismo orden en que se hallan todas las cualidades mentales. La relación que existe entre el orden de cualidades afectivas y el orden de cualidades sensoriales debe ser tomado como algo similar a las relaciones que hay entre los órdenes de las diferentes modalidades sensoriales, que también forman sub-sistemas dentro de un orden más amplio.

La diferencia entre el orden de las cualidades sensoriales y el orden de las cualidades afectivas es que las cualidades afectivas no se refieren a puntos particulares en el espacio, y los otros sí. Además, no representan propiedades de objetos en particular, sino algo más global de un intervalo de tiempo. Las cualidades afectivas representan preferencias por ciertas respuestas relacionadas con una situación externa. Sin embargo, también tienen similitudes como la respuesta a diferentes estímulos se determina por el hecho de que distintos impulsos nerviosos invocarán a ciertas respuestas relacionadas con la situación externa.

jueves, 27 de agosto de 2009

EL SISTEMA NERVIOSO COMO INSTRUMENTO DE CLASIFICACIÓN


1. Inventario de datos fisiológicos

Para construir un aparato del tipo que queremos no es necesario preocuparse por detalles como estructura y funcionamiento del SNC, sino que basta con evaluar ciertas características más generales y sus partes y de los procesos que se llevan a cabo en ellas. Esto se justifica ya que el objetivo que tenemos no es hacer una teoría que sea verídica en todo sentido, sino más bien demostrar la manera en que una teoría de este tipo puede aclarar los sucesos mentales que deseamos.

Hay una opinión casi aceptada por todo el mundo y es que al sistema nervioso lo constituyen un gran número de células diferentes, que reciben el nombre de neuronas. Éstas están formadas por un cuerpo celular, axones y dendritas. Se han manifestado muchas sospechas acerca de esta “teoría neuronal” por lo que se han propuesta la teoría alternativa de una unión fundamental de las fibras del sistema nervioso. Independientemente de cada teoría, hay hechos importantes que debemos tener en cuenta como que la corteza cerebral es el enlace más complejo y elevado que conecta las fibras aferentes que guían los impulsos desde los receptores periféricos y las fibras eferentes que transportan los impulsos a los órganos motores. De tal manera que debemos tomar al SNC como una jerarquía formada por varios niveles de conexiones, las cuales pueden llevar a cabo la transmisión de impulsos desde las fibras aferentes o sensoriales y las fibras eferentes o motoras. Es importante tomar nota de que esta jerarquía no significa que los niveles están separados funcionalmente o estructuralmente, o que estén sobrepuesto uno sobre otro como un orden lineal.

Dentro de estos centros la cantidad de células nerviosas distintas excede a la cantidad de fibras aferentes que lleva los impulsos hacia ellas y las fibras eferentes que los lleva desde ellas. Los órganos receptores periféricos donde se originan los impulsos debido a los estímulos, son sensibles únicamente a una cantidad limitada de estímulo, en cambio los impulsos que son llevados a los centros nerviosos son uniformes y nos se distinguen unos de otros en calidad.

El impulso, o también conocido como estado de excitación, que se traslada por una fibra nerviosa, no es continuo sino que más bien una serie de descargas que siguen unas a otras a en espacios de tiempo muy breves. Generalmente, cada fibra lleva impulsos a en una dirección, sin embargo, es probable que la misma sea capaz de llevar impulsos en diferentes direcciones; lo que determinará esto es la posición de la misma en el cuerpo de la célula y la posición de la neurona en la cadena de neuronas.

Una característica esencial de los impulsos, es que obedecen al “principio de todo o nada”, el cual dice que una fibra puede propagar o no, un impulso dado, pero que si lo hace, éste tendrá siempre la misma intensidad. La intensidad de un impulso, se expresa en su capacidad de inducir excitación en otras neuronas, y éste puede variar entre diversas fibras y entre distintas porciones y ramificaciones de la misma fibra, que irá de acuerdo a su espesor. A pesar de que el impulso no puede variar en intensidad, si puede en duración, o sea en el número de descargas continuas que componen un impulso, y en algunos aspectos este cambio en la duración, trabajará de forma similar a un cambio en la intensidad. Este efecto de todo o nada, se ve en parte debilitado por el fenómeno de “adición”, el cual trabaja en dos sentidos: espacial y temporal.

Llamamos sinapsis cuando los impulsos se transmiten de una neurona a otra. Una característica particular de la misma es que no son rasgos invariables del sistema nervioso, sino que puede modificarse y crearse a lo largo de su funcionamiento, probablemente debido a la producción simultánea de impulsos en dos o más neuronas cercanas. Esto nos lleva también a pensar que as conexiones serán de doble sentido, o sea que si el impulso en una neurona A es regularmente transmito a una neurona B, también esta neurona B transmitirá sus impulsos a la neurona A.


2. Supuestos simplificadores a partir de los cuales se discutirá el funcionamiento del principio

Es necesario enumerar ciertos rasgos que se han dejado a un lado anteriormente, pero que son necesarios para explicar de forma simplificada el funcionamiento del SNC como instrumento de clasificación. Especialmente es necesario esbozar la estructura temporal del orden de los impulsos, para esto es indispensable hacer uso de una gran cantidad de detalles fisiológicos junto con una exposición clara de líneas generales del sistema.

Podemos comenzar tomando en cuenta varias hipótesis que luego iremos dejando. La primera se basa en examinar la manera en que cierto impulso aferente puede ser clasificado o discriminado respecto otro impulso semejante; esto es totalmente falso ya que es difícil que en un momento llegue un solo impulso y si así fuera éste no podría originar una sensación. La segunda que tomaremos en cuenta es aún más falsa, para esto es necesario prestar atención en el orden que se crea por medio de conexiones creadas entre neuronas sensoriales, dejando a un lado las creadas entre neuronas sensoriales y motoras. Hay una tercera que está relacionada con la segura, la cual expone que no considera una estructura jerárquica en el SNC, para desarrollar mejor esto, es necesario comenzar por tomar en cuenta que las conexiones entre neuronas sensoriales pueden crear un orden solamente si todas se forman en el mismo centro y al mismo nivel. Las últimas dos hipótesis significan que no debemos considerar los términos de mecanismo motores y sensoriales como algo independiente, sino más bien como un único sistema senso-motor.

Cuando hablamos de efectos de los impulsos sensoriales particulares, aludimos a sus efectos sobre otros procesos centrales. Estos efectos pueden constar en la evocación de otros impulsos o en neuronas que pueden ser excitadas por impulsos primarios. Para seguir con esta discusión es necesario ignorar aspectos como la diferenciación entre los aspectos ontogenétiocs y filognéticos sobre le proceso de formación del orden de cualidades sensoriales. Como ya hemos visto anteriormente algunas conexiones formadas en el desarrollo de la especie se encuentran dentro del SNC, en cambio hay otras que se forman a través de la vida del individuo; para continuar dejaremos a un lado esta distinción y seguiremos haciendo caso y cuenta que la formación del sistema de conexiones empezara en un organismo individual con un apartado capaz de formar dichas conexiones, las cuales no existían en un principio.

Otro aspecto importante que por falta de conocimiento no podemos abarcar es si las conexiones que se han formado entre las neuronas que reciben a la vez impulsos aferentes, son conexiones directas entre ellas o si debemos tomarlas como mediadas por otras células que no están estrechamente relacionadas con los órganos receptores, pero que cumplen con la función de vincular conexiones entre otras neuronas; parece ser que la mayoría de neuronas que forman la corteza cerebral no tiene relación directo con los órganos receptores o efectores y que sólo cumplen con la función de mediadoras.

Luego, es necesario saber, que cuando hablemos de conexiones, pueden ser las potenciales o afectivas, o sea conexiones que transportan impulsos pero que por sí mismas no son suficientemente fuertes para provocar un estado de excitación de las neuronas a las que se dirigen a menos que se vean fortificadas por otros impulsos.


3. Formas elementales de clasificación

Si volvemos a considerar el hecho que las distintas neuronas sensoriales de la corteza han obtenido varias conexiones con otras neuronas, es evidente que si dos o más neuronas deben estar conectadas siempre con las mismas neuronas, de tal manera que el impulso que producen las primeras siempre sea transmitido a al mismo grupo de otras neuronas, los efectos de dicho impulso serán idénticos, tanto en estructura como en su significado. A este hecho de opone el caso en que cierta cantidad de neuronas no siempre poseen conexiones con otras neuronas. Sin embargo, entre estos dos límites existen posiciones intermedias que son conjuntos de neuronas que tienen la mayoría o minoría de parte de sus conexiones en común. La semejanza de las posiciones de las neuronas individuales puede variar en grado y tipo. Es posible que exista un grado muy alto de parecido entre la posición de distintas neuronas en el sistema de conexiones cuando las neuronas sean activadas por receptores que son sensibles a estímulos que aparecen juntos, además, esto es más eventual cuando estos receptores no sólo son sensibles al mismo tipo de estímulos físicos sino también que están juntos.

Si es posible demostrar que todos los impulsos aferentes que dan como resultado sensaciones con la misma cualidad son transmitidos a las mismas neuronas siguientes y la manera en que se distinguen de los impulsos que producen otras cualidades sensoriales, se puede decir que hemos llegado a la respuesta de nuestro problema, o sea hablemos definido la semejanza de los impulsos que se producen en fibras distintas.

Hay muchas razones que nos pueden conducir a suponer que la clasificación de ciertos impulsos como similares en todos o casi todos sus aspectos es el resultado de la continuidad con que distintos impulsos se producen en grupo:
a) Es más posible que los órganos receptores sensibles a los estímulos que son físicamente semejantes sean excitados al mismo tiempo y esto lleve a que se formen conexiones estrechas entre las neuronas centrales a las que dichos impulsos son transmitidos. Estas conexiones tan estrechas son más comunes cuando los receptores están ubicados cerca de otros.
b) Cualquier grupo de estímulos específicos se producirán casi siempre acompañado de ciertos estímulos, y las conexiones entre neuronas centrales que pertenecer a estímulos físicamente distintos vendrán a dar evidencia de la constancia relativa en que dichos estímulos aparecen conjuntamente.
c) Es probable que cuando el organismo esté en estado de equilibro o actividad, algunos estímulos actúen simultáneamente sobre él, esto puede ser porque el estímulo llega generalmente en las situaciones que producen ese estado o porque llegan habitualmente con cierto ritmo del cuerpo


El producto de todo lo anterior será que se crearán un sistema de conexiones que guardará la constancia relativa con que los diferentes grupos de estímulos internos y externos han actuado simultáneamente. Cada impulso particular o grupo de impulsos, cuando aparezcan, harán surgir a otros impulsos que pertenecer a estímulos que en el pasado lo acompañan cada vez que éste surge. Este grupo de impulsos secundarios que activan a impulsos primarios por conexiones que se han establecido antes reciben el nombre “séquito” o “actividad sucesiva de los impulsos primarios”.


4. Formas complejas de clasificación

Un impulso no necesariamente pertenece a una sola clase, puede pertenecer a varias a la vez tanto por el número de otros impulsos como por el número de combinación entre ellos. Además su séquito puede tener una parte en común con otros, de tal manera que entre ellos formen un séquito aparte.

Prestemos atención que las respuesta que podemos clasificar no se diferencian unas de otras por su objeto de clasificación, sino que son acontecimientos del mismo tipo, esto quiere decir que un acontecimiento a clasificar puede ser objeto de clasificación o acto de clasificación.

Además, un impulso producido por un estímulos periféricos se puede clasificar viendo qué otros impulsos se produjeron debido a esos estímulos. Como consecuencia de la relación que podemos hacer de los impulsos, se puede llegar a formas modelos de impulsos mucho más complejos que puedan reproducir el orden de cualquier estructura.

Debemos hacer una distinción entre las partes del séquito de un impulso que siempre se manifestará cuando se presente un impulso y aquella parte potencial que se presentará sólo si la tendencia de excitación de una neurona se ve apoyada por otros impulsos que tienen como objetivo el mismo efecto. Es posible, sin embargo no frecuente, que cuando la actividad consecutiva obtenida por una neurona de cierta clase sea totalmente igual a la de los demás miembros de esa clase, su posición individual en el conjunto de conexiones y su significado funcional también será igual. También es importante agregar que el séquito que puede adquirir una neurona sensorial puede ser distinta al resto por una infinidad de razones desde por su individualidad hasta la ausencia total de conexiones comunes.

A pesar de las muchas maneras de clasificación, hay impulsos que a pesar que generan impulsos en distintas fibras, es imposible diferenciarlos. Sin embargo, encontramos que muchas sensaciones similares producidas por distintos receptores que se diferencias entre sí por su signo local, eso significa por la localización de los puntos en los que se producen.

Ahora, debemos agregar una segunda clase de conexión, que es la que produce inhibición. Esto agrega la posibilidad que distintos impulsos tengan efectos totalmente opuestos entre sí; esto a la vez aumenta la probabilidad del rango de diferenciación de los impulsos por medio de su séquito, comenzando desde su igualdad, pasando por grados de diferenciación y similitud hasta llegar a la completa oposición.


5. La clasificación de las relaciones entre clases

No hay razón para creer que las conexiones que ya hemos mencionado anteriormente deban formarse sólo de estímulos sensoriales primarios o sea, entre impulsos que llegan por medio de las fibras aferentes. Ciertamente pueden producirse de manera semejante entre los impulsos siguientes, que son invocados por los anteriores y que forma parte de impulsos sensoriales primarios. Todo impulso que se produzca a partir de un séquito de impulsos alcanzará conexiones con otros impulsos del mismo séquito. Este tipo de conexiones también se formarán entre impulsos que ocasionalmente aparecen simultáneamente como primarios.

Esta obtención de conexiones como resultado de impulsos simultáneos es muy importante en neuronas que se encuentra en la corteza cerebral, ya que cumplen con la función de intermediarias entre otras neuronas sensoriales o entre otras neuronas sensoriales y motoras. En los centros superiores se producen gran cantidad de impulsos que no pertenecer necesariamente sólo a estimulaciones específicas de los receptores sensoriales, sino también representan cualidades comunes asignadas a los impulsos primarios. Estos impulsos primarios se convertirán luego en objeto de clasificación ya que a las clases a las que pertenecen luego de convertirán en clases de clases.

El proceso de clasificación que mencionamos anteriormente, puede llevarse a cabo en varias etapas, y cualquiera de las clases en las que puede estar incluido un impulso puede ser luego, objeto de clasificación. La clasificación múltiple se refiere a que los símbolos que representan las clases que por medio de un séquito que obtienen, sean miembros de una clase de un orden superior

Estas diferentes formas de clasificar nos demuestran que las alternativas de clasificación tanto de los impulsos individuales, como de los grupos son casi ilimitadas.

Es importante tomar en cuenta que no sólo se trata que un impulso particular forme parte o no de una clase, sino que su pertenencia a ella sea más o menos fuerte, sin embargo, esto dependerá de si las conexiones con los impulsos clasificadores son potenciales o efectivas.

Determinar los efectos de determinado impulso aferente de manera aislada es un enfoque equivocado y vacío. Además, que es dudoso que este impulso único y retirado pueda producir una cualidad sensorial. Por lo tanto, debemos tomar en cuenta que no es un único impulso sino que grupos de impulsos quienes adquieren un séquito diferenciado propio, por consecuencia, donde se invocará el séquito específico, sólo si se produce totalmente de un grupo que pertenece a esta clase.

Los impulsos que pertenecen a un séquito se presentarán sólo si se producen globalmente, los impulsos que forman que forman parte del grupo, deben estar conectados con los impulsos individuales que forman de lo que llamamos conexiones potenciales.


6. El carácter universal del proceso de clasificación: fenómenos de Gestalt y conceptos abstractos

A grandes rasgos, se puede decir que el problema de la Gestalt es el de la relación entre las partes de una totalidad, en el caso de la situación sensorial, que de manera individual pueden ser distintas y ser reconocidas como similares. Este problema ha sido aceptado por otras escuelas de la psicología gracias al trabajo que ha hecho la Gestalt respecto a él. Además, estas escuelas han llegado a la conclusión que en la percepción no sólo juntamos los elementos sensoriales y que las percepciones complejas poseen características que no pueden ser originarias de las características propias de sus partes individuales.

La Gestalt ha luchado para que el problema de la percepción fuera tomado como un problema específico ya que generalmente se creía que las cualidades sensoriales elementales estaban asociadas inicialmente con los impulsos nerviosos elementales, proceso el cual no se podía dar y no tenía una explicación.

Respecto a los fenómenos sensoriales más complejos, nuestra teoría se parece mucho a la de la Gestalt en el hecho que la nuestra plantea en relación a todas las cualidades sensoriales, incluidas aquellas más elementales, lo mismo que la Gestalt planteó respecto a las configuraciones.

La idea de que las cualidades sensoriales no deben ser consideradas como un hecho atomizado, sino deben ser tomadas por la organización del campo es ahora aceptada. Este concepto de organización del campo se basa en conexiones causales entre los impulsos fisiológicos y es explicable en base a estas conexiones. Este concepto se aplica normalmente al sistema de cualidades correspondiente a un sentido específico.

Siguiendo a la escuela Gestalt podemos también, llegar a la conclusión, que no existe una diferencia obvia entre la sensación y la percepción ya que ambos aparecen como esencialmente similares y simplemente forman parte de diferentes niveles en el campo de una variedad más amplias de procesos.

miércoles, 19 de agosto de 2009

ESBOZO DE LA TEORÍA


1. El principio de la explicación

Anteriormente se describió la manera en que formamos un sistema a partir de las relaciones o conexiones que establecemos entre las cualidades sensoriales que experimentamos de manera individual. Todas las cualidades sensoriales se interpretan de manera subjetiva debido a que dependen de experiencias propias.

Asimismo, cada relación que creamos depende de la relación que ya estaba creada porque los factores que establecen dicha conexión deben tener las mismas propiedades, convirtiéndolas en equivalentes. Por lo tanto lo denominan sistema físico isomorfo.

Hay que aclarar que el isomorfismo no se refiere a que las relaciones sostienen la misma posición en el sentido espacial, sino a su posición dentro de las estructuras. Existen tres tipos de estructuras que se complementan entre sí:
1. El orden o los estímulos físicos que provocan la sensación.
2. El orden neuronal que incluyen los impulsos que se llevan a cabo con la ayuda de las fibras.
3. El orden mental o fenoménico que también aportan a la producción de la sensación.

Además, apoyan que la manera en que el hombre forma las cualidades sensoriales es a través de sus experiencias y aprendizaje y cada sensación que se produce en nosotros. También, clasifica los estímulos, o sea diferenciarlos, para construir las relaciones entre ellos dentro de un mundo físico.


2. El orden de las cualidades sensoriales en sus aspectos estáticos y dinámicos

Sabemos que los elementos que crean las relaciones entre las cualidades sensoriales pueden diferenciarse basándose en causa y efecto. Pero también existen diferencias de efectos. Por lo tanto, se hace una distinción entre lo estático y lo dinámico. Estático se refiere a la existencia de las cualidades y se presentan como un conjunto de imágenes unidas para crear una relación entre ellas. Por el otro lado, dinámico se refiere a cómo todo lo que rodea su aparición afecta cómo lo interpretamos.

Similarmente al hecho que para el hombre es imposible expresar en palabras todo lo que ocurre en su mente, difícilmente puede explicar un comportamiento. Por eso, tenemos que reconstruir el proceso que se supone que ocurre en la mente. Adicionalmente, como no existen respuestas únicas a un solo estímulo, se ha confirmado que entre ellos se crea una clasificación porque la respuesta ya sabe cuál es el significado del estímulo comparado a los demás.

El hecho de que ciertas relaciones no mentales se conviertan en acontecimientos mentales se puede entender en el momento en que veamos a la mente como un orden particular. Cualquier acontecimiento neural puede tener características físicas distintas a las del resto, media vez se evalúen de manera individual.

Diversos ejemplos demuestran que a pesar que los acontecimientos, vistos de una manera individual, tienen características particulares, éstas pueden cambiar en el momento en que sean visto de una manera más grupal, o sea como un orden de acontecimientos. Un claro ejemplo de esto puede ser las piezas para una máquina la cual puede ser utilizada para hacer algodones de azúcar, poporopos y queso para nachos; a pesar que la estructura de la máquina cambie, las piezas siempre van a hacer las mismas, lo único que cambio fue el orden de los acontecimientos.

Lo mismo sucede con las propiedades de los acontecimientos neuronales, poseen propiedades mentales sólo cuando forman parte de la estructura particular y son dependientes de las propiedades físicas. Este particular orden que llamamos mente tiene diferentes elementos: eléctricos, químicos, otros. Un orden implica algunos elementos más relaciones entre ellos y sólo cuando entendemos el modo en que los elementos están relacionados, nos damos cuenta que la frase “el todo es la suma de las partes” resulta tan vacía.


3. El principio de la clasificación

Los fenómenos que hemos mencionado hasta ahora, es lo que la psicología llama “discriminación”. Este término puede tener dos significados, uno como “reconocimiento” de diferencias físicas entre dos elementos, y el que nosotros vamos a utilizar que se refiere a un proceso que crea las diferencias. Este mismo problema de varios significados puede surgir con términos como ordena, diferencias o clasificar. El único que es casi completamente correcto es agrupamiento. A pesar de esto, utilizaremos el término clasificar con sus sustantivos clases y clasificaciones, con un significado técnico especial.

Ahora el propósito es saber cómo se puede construir por medio de elementos del sistema nervioso, una estructura capaz de discriminar estímulos. Cuando escuchamos el concepto “clasificación”, debemos entender que se refiere a un proceso en el que cierto acontecimiento que vuelve a ocurrir varias veces, produce el mismo efecto una y otra vez, y que cualquier tipo de acontecimiento recurrente puede ser igual o diferente que otras que producen el mismo efecto.


4. Clasificación múltiple

Acontecimientos individuales repetidos, están juntos con otro grupo de acontecimientos, sin embargo, esto también puede realizar lo que llamamos “clasificación múltiple” lo cual se refiere a que en cualquier instante, un suceso puede ser tomado como miembro de más de una clase, las cuales también contienen otros sucesos distintos, un suceso, además, puede estar asignado a distintas clases en otras ocasiones, dependiendo de los acontecimientos que los acompañan cundo ocurre. Esto significa que puede ser “múltiple” en más de un cuestión ya que un suceso individual no sólo corresponde a más de una clase, sino que también contribuye a llevar a cabo distintas respuesta sólo si ocurre en combinación con determinados acontecimientos de tal modo que distintos grupos de diferentes acontecimientos individuales pueden aludir una misma respuesta.

El sistema de clasificación que es de nuestro interés es aquel en que los distintos acontecimientos individuales serán los impulsos repetidos que llegan, por medio de fibras aferentes, a diferentes centros del sistema nervioso, para esto debemos suponer que los impulsos individuales no tienen propiedades individuales significativas que los haga distinguirse uno de otros.

Esto es importante, porque nuestro deber es mostrar la manera en que el SNC puede estructurar un conjunto de acontecimientos indiferenciados en un orden que tenga la misma estructura formal que el orden de las cualidades sensoriales. Para esto de necesario tomar en cuenta la diferencia entre la cualidad estructural y funcional (estático y dinámico) del aparato.


5. La tesis central

Lo que nuestra teoría apoya es que una clasificación de los impulsos sensoriales que realiza un orden exactamente semejante al orden de las cualidades sensoriales, puede llevarse a cabo mediante un sistema de conexiones, donde el impulso puede difundirse de una fibra a otra. De este modo, se creará un sistema de conexiones equivalente al orden de las cualidades sensoriales, sólo si en el desarrollo del individuo se fundan conexiones entre las fibras en las que los impulsos pasan a la vez.

El hecho de que las conexiones en las que de transmiten los impulsos son el resultado de que éstos aparezcan a la vez es una hipótesis que es casi universalmente aceptada. Esto es esencial para explicar hechos como los reflejos condicionados. Para nuestra teoría no es importante saber si el establecimiento de estas conexiones conlleva aun cambio en la estructura anatómica del SNC o si están basadas en cambios psicológicos o funciones.

La transmisión de los impulsos, dentro del SNC, de una neurona a otra, puede llevarse a cabo entre distintas neuronas que transmiten impulsos primarios o entre estas neuronas y otras que no tienen conexión directa con órganos receptores.

La tesis central puede expresarse en pocas palabras exponiendo que no tenemos primero las sensaciones que luego guardaremos en la memoria, sino que es por medio de la memoria fisiológica que los impulsos fisiológicos se convierten en sensaciones. Por lo tanto, las conexiones entre componentes primarios son fenómenos primarios que van a crear fenómenos mentales.

jueves, 13 de agosto de 2009

LA NATURALEZA DEL PROBLEMA


El economista Hayek inicia su libro exponiendo el problema sobre la relación que existe entre la mente y el cuerpo, ya que no se sabe qué parte de nuestro conocimiento está compuesto ya sea de la mente o de lo físico. Por lo tanto, explica como la mente es guiada por las cualidades sensoriales, éstas son características específicas de algo que nos permiten distinguir nuestras respuestas a distintos estímulos. La mente, está formada de un conjunto de hechos situados en el mismo lugar y está relacionada con el orden y la clasificación de lo que nos rodea.

Para reaccionar de cierta manera hacia un estímulo, se toman en cuenta dos tipos de órdenes: la capacidad de ordenar y clasificar los objetos presentes, conocido como orden físico. Esto quiere decir que ordenamos las experiencias sensoriales y las clasificamos dependiendo del color, sonido, olor, etc. Es objetivo porque los objetos se presentan ante todos de una manera.

Por el otro lado, dentro del orden fenoménico, comparamos los sucesos, de esta manera asociarlos o relacionarlos con otros eventos. Esto es subjetivo ya que depende de la manera en que interpretamos o percibimos el acontecimiento y sabemos que todos pensamos distintamente. Es importante notar que sólo porque un suceso es clasificado como tal en el orden físico, no quiere decir que comparte la misma clasificación en el orden fenoménico ya que los sentidos pueden ser percibidos de diferente manera.

Finalmente, el propósito de los dos órdenes no es explicar lo que es un objeto en sí, sino enfocarse en el por qué hacemos una distinción de un objeto de otro cuando pertenecen al mismo orden. Por ejemplo, a veces dos objetos se parecen físicamente pero tienen diferente fondo, viceversa. Además, se debe comunicar lo que experimentamos porque sólo así vamos a conocer, a parte de nosotros mismos, el mundo externo. Claro que sólo se expresa una parte de lo que conocemos a través de nuestros sentidos ya que es complejo colocar los pensamientos en palabras. Especialmente, cuando se le exige a la psicología explicar cómo o por qué los sentidos clasifican los acontecimientos de cierta manera cuando ellos sólo están expuestos a lo físico. También, hay que excluir el término “realidad” ya que Hayek cree que lo que consideramos real es causado por ilusiones.

Generalmente, para que se produzca una sensación específica, se requieren varios estímulos que son responsables de activar órganos receptores. Un estímulo es un evento que viene de afuera y entra al sistema nervioso a través de fibras nerviosas, éstas transmiten el estímulo a otro órgano receptor, lo que se denomina impulso. Cada estímulo puede que sea clasificado diferentemente de otro y por lo tanto puede provocar algo distinto o producir una sensación particular. Adicionalmente, existen los estímulos adecuados o una gama de estímulos que activan un órgano.

El behavorismo es una teoría que consiste en que la fibra que carga el impulso es la que produce la sensación, no el impulso en sí. Pero, se dieron cuenta que esto es contradictorio y concluyen que la sensación no inicia por algo externo y después se traslada a la mente, sino que cuando hay una causa externa, ésta provoca que ubiquemos en la conciencia una cualidad que nos hace sentir de cierta manera.

Una sensación puede ser causada por diferentes estímulos físicos. También, es cierto que se puede producir la misma cualidad sensorial a través de diferentes impulsos. En conclusión, no existe una relación directa entro los estímulos físicos y las cualidades sensoriales. Sólo se consideran cualidades iguales cuando ambas tienen el mismo efecto mental o algún comportamiento.

Todas las cualidades sensoriales producen efectos diferentes. Los efectos quieren decir el comportamiento o la respuesta que llevan a cabo. Por eso, todo depende de las relaciones que establecemos entre el cuerpo y la mente, ya sea de igualdad, similitud o diferencia. Principalmente, entender las cualidades sensoriales y su efecto en nosotros, al final permite determinar el comportamiento de la persona.

El orden de las cualidades sensoriales es difícil de calificar debido a que lo manifestamos por medio de las discriminaciones que hacemos, no se trata de un orden permanente y son tan complejos y numerosos que es imposible describirlos, para ello debemos acudir que la descripción de características más generales.


En el caso modalidades determinadas, las cualidades cambian frecuentemente, sin embargo eso no quiere decir que tengan que variar de acuerdo a una dirección o dimensión. Las cualidades de distintas modalidades pueden cambiar a través de dimensiones o direcciones paralelas, o las mismas diferencias pueden estar presentes en modalidades distintas.

El sistema de cualidades sensoriales no sólo aparece en nuestras experiencias. La experiencia no sólo nos informa las diferencias y similitudes de los objetos, sino también que lo que a nosotros nos parece distinto o igual, puede que a otras personas también. El orden de las cualidades sensoriales puede verse presente en las acciones que no son de la consciencia o que no están sujetas por la mente.


Para llevar a cabo una explicación de la percepción sensorial, se puede examinar las propiedades de dos escuelas, una que niega la existencia de nuestro problema y la otra que considera que aún cuando lleguemos a una solución el mismo, quedaría por resolver la naturaleza de las cualidades sensoriales.


Los behavoristas clásicos y otras escuelas similares, creían que la psicología debería de centrarse a estudiar las respuestas que da el organismo a estímulos físicos y no a las cualidades mentales. En defensa a esto, las escuelas de psicología afirman que describen los estímulos que provocan cierto comportamiento en términos de características sensoriales. Quienes están a favor de ambas escuelas, comentan que el hecho de que los estímulos parezcan similares para varias personas es algo que no necesita una explicación. El behavorismo no ha sido firme respecto en lo que cree debido a que tomó como partida la concepción del mundo externo, además, limitaron el problema de la mente al comportamiento de los humanos en el mundo fenoménico. Opuesto al behavorismo, los representantes de las cualidades absolutas, sostienen que respecto a las cualidades sensoriales, no pueden ser un problema si no representadas por medio de palabras, y si deseamos hacer una descripción tendrá que ser por medio de términos que comparen las cualidades con otras.